jueves, 28 de agosto de 2014

¿A qué esperamos para ser felices?

Esta semana me he encontrado casualmente con varias imágenes relacionadas con la entrada que quería escribiros, sobre la reflexión que os pregunto. ¿A qué esperamos para ser felices?

A veces, de manera inconsciente, pensamos, "jo, si tuviera esta cosa... sería más feliz" (Llámese "esta cosa" un lavavajillas que nos haga la tarea de fregar más fácil, una criada que nos ayude con el trabajo de la casa, un coche nuevo, un barco, una televisión más grande, una piscina propia, un móvil más moderno, una casa en la playa, en la montaña, más dinero, un collar, algo de "marca", otro puesto de trabajo, etc.) Quizá todas estas están más ligadas a un tema económico o material, pero también nos cuestionamos sobre nuestro aspecto, sobre nuestra vida social, relaciones, etc. "Si fuese..." más alta, más bajo, más guapa, más jóven, más mayor, más lista, más delgado, etc. O incluso, "si tuviese..." pareja, hijos, otros vecinos, etc. ¿¿Y si todo eso no llegase nunca?? Entonces, ¿¿seríamos siempre infelices??

















Entonces, dos cosas nos desvelan la absurded de estos pensamientos que pueden generar frustración en nosotros:
1. Si algo no nos gusta, y podemos cambiarlo, cambiémoslo. ¡Vayamos a por lo queremos en lugar de quejarnos sólamente!
2. Si no podemos cambiarlo, aprendamos a aceptar la situación como es, y disfrutar de cada momento, porque el tiempo pasa, y debemos aprovechar lo que toca en cada momento de nuestra vida, con nuestras características, aceptándonos tal y como somos, con las personas que nos rodeen en ese instante, y el lugar donde estemos.

No digo que cierta ambición no sea buena en determinados momentos, cuando quieres avanzar en algo concreto. Hablo, de ser humilde, humano, y reconocer los pequeños éxitos, las buenas compañías, los buenos momentos, y no agobiarse con esas cuestiones que se alejan de la esencia de la vida, y que si, encima no podemos cambiar, nos crearán ansiedad y seremos infelices.

Aquí tenéis unas fotos y un artículo muy interesante, relacionado con la supuesta proporcionalidad de bienes materiales y felicidad de algunas familias. Fotos de Huang Qinghung sobre las posesiones

martes, 19 de agosto de 2014

Constancia

Siento mucho haber dejado un poco aparcado el blog estos meses... No es que estuviera haciendo nada interesante todo el tiempo... Me doy cuenta de que el tiempo se me ha ido escapando un poco... Pero bueno, también he disfrutado de unas vacaciones en familia, algunos encuentros enriquecedores, gratas compañías, y experiencias varias.

Me considero una persona responsable y aunque esto lo hago como hobbie, al igual que otras cosas, me "disgusto" conmigo misma, porque no quiero dejarlo y porque entiendo que he adquirido, por así decirlo, un compromiso, aunque no lo vea nadie, no importa, es una cuestión más personal.

Algo que me gustaría mejorar en mí misma, y que intentaré trabajar en otros campos, es la CONSTANCIA. Me doy cuenta de que es muy importante. Básica, para la mayoría de los proyectos vitales que tengamos, para lograr metas y objetivos. 


Normalmente encontramos muchas excusas para no hacer algo, que sabemos que tenemos que hacer, o que hacerlo o no, nos guste más o menos, es lo que nos vaya a llevar a la consecución o no de nuestros objetivos. (Nos decimos: hace calor, hace frío, tengo sueño, estoy cansado, lo hago más tarde, no pasa nada por un día, etc.)

O, también puede ser que nos entretengamos con otras cosas, que nos desvían de nuestro objetivo (relaciones, redes sociales, vida social)... por lo que, sin necesidad de anular nada, debemos tener claro nuestras prioridades y objetivos. 


Lo peor de todo, para mí, es cuando no te das cuenta de que todo eso está ocurriendo, y el tiempo se pasa como el agua se desliza por nuestros dedos... Cuando te quieres dar cuenta, has perdido la partida que habías empezado, o la has olvidado... :(







Por eso, porque siempre podemos darnos a nosotros mismos la oportunidad de volver a intentarlo, un nuevo impulso para continuar y hacerlo mejor día a día, de poner en marcha lo reflexionado, de ser constantes ;) , mando para todos energía para darnos cuenta y conseguir esa constancia, que nos llevará un poco más cerca de conseguir nuestros proyectos, objetivos y metas, y seguramente, estemos más contentos y felices con nosotros mismos, y con los resultados.



jueves, 6 de marzo de 2014

Donde nada es seguro...


¿Qué hacer si te encuentras un acantilado que destila amor y buenos deseos...?

Muchas veces es difícil encontrar las palabras más apropiadas para expresar lo que sentimos.
Para empezar, debemos tener claro lo que sentimos, y a veces es precisamente ahí donde radica el problema, cuando hay dudas.

Imaginariamente, para visualizarlo mejor, podríamos decir que vamos por una senda. Acostumbrados a ir por esa senda, aun con nuestros imprevistos, nuestras caídas, nuestros cansancios, nuestros ánimos, nuestras sorpresas, etc. seguimos en la dirección que espero, conscientemente en su mayoría, elegimos día a día. A veces, llevamos una compañía, y otras veces, otra, incluso, vamos andando ratitos a solas con nosotros mismos.

Esta senda no es un rumbo fijo, es decir, le van saliendo caminitos, atajos, cruces, ... por los que decidimos o no pasar, o bueno, a veces incluso con mayor o menor proporción de decisión propia. Y así, poco a poco, se va, o vamos, construyendo nuestro camino. Con lo cual, no sé hasta qué punto, tenemos tan sólo un camino marcado, sino que lo vamos haciendo, cada cual el suyo, personalizado.
Eso, por un lado.



Por otro lado, quería hablar de la locura y del miedo. Los cambios es cierto que son oportunidades, pero ¿cómo afrontamos esos cambios? ¿cómo nos preparamos para ellos, si es que podemos prepararnos, si acaso no son un giro inesperado de las circunstancias que nos rodean, e intentamos que no nos bloqueen?
Hablo de algo más allá del miedo al cambio, al salto (que ya hemos dado otras veces), de las dudas de tomar decisiones apropiadas o equivocadas, de cuestiones alejadas de la cobardía o la valentía. ¿Qué es más locura: saltar, o permanecer donde estamos?

Hablo de ir tranquilamente, pero no viendo la vida pasar, sino sabiendo firmemente por dónde pisas, eligiendo tus caminos, paso a paso, enfocando y apostando todo por tus objetivos, por tus metas, seguro de ti mismo, contento, cómodo... Y que de repente, te ronde un acantilado.

El mismo acantilado se aparece una y otra vez al ladito de tu camino. Al mirar hacia abajo, ese acantilado sólo tiene suaves, confortables, blanquitas y almidonadas almohadas, como si se tratase de un suelo de nubes preparado para ti, acompañado por una inmensa variedad de flores de colores, de agradables olores y música alegre, y sientes como que, si todo eso hirviese, seguramente saldrían evaporados miles de corazones rojos, como pompitas que flotan hacia arriba. Una imagen de lo más tierna, arropadora, que en principio transmite seguridad, confianza, cariño, acompañamiento, risas, ... una aparente felicidad prometida, algo muy atractivo. Pero, al no haber estado nunca tan cerca de un acantilado con ese contenido, por prometedor que sea, hay dudas. Muchas dudas. Y te preguntas... ¿qué habrá detrás de todas esas flores y almohadas?

No sólo por lo que habría que renunciar del resto del camino, pues ahí abajo (sin que eso suponga "bajar" ni "rebajar" nada, sino como algo metafórico) existen otras oportunidades y otros caminos que podría tomar, y con los que también ganaría experiencias y aprendería muchas cosas, probablemente. Si no, (además de tener que modificar parte de las decisiones actuales) entre otras cosas, por no estar segura de lo que vendrá. De no estar segura, de la opción que más feliz puede hacerme, intentando no dañar a nadie con ninguna de ellas.
Elijamos la opción que elijamos, siempre tendremos la duda de, ¿qué habría pasado si hubiese elegido la otra opción? Pero eso nunca lo podremos saber. Nunca, por muchas suposiciones que hagamos, serían sólo eso, suposiciones.

Si realmente supiésemos qué nos depara el futuro, si existen decisiones correctas o incorrectas, si todo dependiera de uno mismo, si pudiéramos adivinar cómo van a terminar las cosas... quizá dejaría de existir el curso "natural" de las cosas, el aprender con el tiempo de cada experiencia. ¿Quién compraría otro boleto, que no fuera el que saliese premiado? ¿Quién compraría algo que supiese que después de un tiempo le va a costar más barato? ¿Quién empezaría una relación sabiendo que va a terminar mal? ¿Quién entablaría una amistad que luego se transformase en tóxica? ¿Quién aceptaría un trabajo en el que luego lo tratasen mal? ¿Quién tomaría o hiciese algo que le pudiera ocasionar enfermedad? ¿Quién se embarcaría en un viaje si sospechase que puede morir en él?
Vale.... cierto es que algunas de esta cosas, aún sabiendo que nos pueden sentar mal, se hacen... (fumar, vida sedentaria, comer muchas grasas, etc.) Quizás no han sido muy buenos ejemplos, pero el de la lotería, si, eh?? O el de las amistades y relaciones.

No hablo de romper un estado de confort. Tampoco hablo, aunque pueda parecerlo, de tomar decisiones con la cabeza o con el corazón, porque el uno puede confundir al otro... creo, y por tanto debe de ser algo conjunto.

Hablo de que se nos presenten cosas que no nos habíamos planteado, cuando ya hemos estado trabajando y luchando por cada decisión tomada en el trascurso de esa senda, cosas con las que no contábamos, ni hubiéramos imaginado, y que ahora, podamos llegar a imaginar, y nos gusten, aunque nos cueste creer en ello...

Dudar de si el contenido de ese acantilado, no es más que una alucinación, como un oasis en mitad del desierto... (un oasis, o un acantilado, da igual, que nos puede cambiar la vida), ¡¡imaginaros un acantilado así apareciéndose cada "x" metros de nuestra senda!!... O si es algo real, por increíble que parezca, y nos quedaremos con las ganas de saltar... Dudar, de dónde se encuentra verdaderamente la felicidad... Dudar de si hay algo más seguro que la certeza de que lo seguro no existe... y hay que vivir con ese riesgo.



Como de momento, no puedo vislumbrar los acontecimientos y consecuencias de esas decisiones en mi futuro... (de ser así, en serio, yo haría lo de comprar el boleto que fuera a salir premiado), ahí están las dudas... pululando y ocupando espacio y tiempo, que podría invertir en otras cosas...



Y como broche final, a esta reflexión, "donde nada es seguro..."

 

martes, 18 de febrero de 2014

¿Preparados para vivir?

¿Cuántas veces hemos oído hablar de la locura que le da emoción a la vida? 
¿Cuántas veces de repente, nos da un bajón o un subidón en nuestro estado de ánimo? 
¿No os ha pasado que, cuando parece que vuestro rumbo es más o menos homogéneo, tranquilo,
ocurre algo, que nos trastoca, para bien o para mal, que nos hunde, nos hace llorar, 
nos hace correr, o nos ilusiona, nos hace explosionar de alegría?

Pues eso... la vida no es algo lineal. 
Al menos no, para quien se atreve a vivirla. 
Y me ha encantado cómo lo explica esta imagen, con la comparativa que pone ;)


Amig@s, 
os mando mucha energía para disfrutar y aprovechar todas las curvas que aparezcan en nuestro camino, todas las subidas y bajadas que nuestra montaña rusa nos ofrezca, 
para vivir plenamente la vida, con todos sus altibajos. 
Un beso. 

sábado, 8 de febrero de 2014

Perdí mis alas por un trozo de papel...

Aunque he empezado el año nuevo con algunos cambios e ilusiones... ahora mismo me encuentro un tanto triste... :( Todos tenemos nuestros tiempos, nuestros espacios, y nuestros momentos...
Dentro de esta inesperada e inexplicable tristeza desbordante que siento, acompañada por cansancio, busco alimento de letras que acompañen este estado de ánimo, transformándolas como solemos hacer, en lo que queremos oír, con nuestra subjetividad.
Éstas estrofas en especial, las querría compartir ;)

"porque del cielo hace ya mucho que bajé...
Cambié mis alas por un trozo de papel
para escribirte que por qué ya no venias
a visitarme como antes solías hacer...
Y al ver que no me respondías,
borré mi nombre de la lista de Yahvé,
le di mi fuego al cielo para no volver...
Fue entonces cuando comprendía
que ya había muerto y comprendí
por qué no servia ya de nada el escribir
las cartas que yo te escribía,
las cartas que yo te escribía...

Perdí mis alas por un trozo de papel,
me convertí en tormenta y muerto me quedé,
me convertí en tormenta y muerto me quedé...
Sin cielo y sin respuesta,
me arrepentiré.
Sin cielo y sin respuesta...
Me arrepentiré...
Perder mis alas por un trozo de papel,
perder mis alas por un trozo de papel...

Fuimos ángeles en aquel tiempo,
con alas fabricadas del barro de las calles
y el corazón estrujado entre las manos.
Pronto el infierno vino a la fecha
y consiguió pudrir nuestra sonrisa.
Comprendimos, que la única arma que nos quedaba
era no creer en vuestra enrevesada farsa.

Ahora nuestro interior esta lleno de tinieblas.
Ya no podéis matarnos...
¡ Ya estamos muertos !"


Extracto de "Desesperación", de Todo o Nada.


martes, 31 de diciembre de 2013

Para terminar el año...

Aún me quedan algunas cositas pendientes que me hubiera gustado publicar este año, pero bueno, habrá más ocasiones de editarlas el año que viene.
Para despedirme de todos vosotros, quería escribir unas palabras.

Ha sido un año enmarcado dentro de esta crisis económica que lleva y a la que le queda todavía bastante tiempo, que conlleva desilusión, desánimo, desestructuras, desconsuelo, etc.
Personalmente, este año he vivido algunos momentos no muy agradables: discusiones, decepciones, despedidas, puertas que hay que cerrar... Pero, no por ello debemos olvidar todas las cosas buenas que nos han pasado: conocer buenas personas, disfrutar de otros buenos momentos, pequeñas alegrías, nuevas oportunidades...
Y es por eso por lo que yo quiero brindar hoy con vosotr@s: por los buenos momentos de este año, para que no los olvidemos. Y para que el 2014, también nos traiga muchos momentos para disfrutar, con personas que nos quieran, y como dicen, cada día una nueva oportunidad.
Gracias por estar ahí, un año más.
Brindo por vosotr@s ;)


lunes, 30 de diciembre de 2013

No podemos saberlo...


Supongo que eso es lo bueno, y lo malo a la vez... No lo sabemos, ni nunca lo podremos saber.




Fuera de sitio

Tocaba turno de mañana: abrir todo, encender luces, barrer, colocar la prensa, fregar, y empezar a reponer y colocar el resto de cosas. Voy caja por caja, y cuando llego a unos dulces, encuentro que tienen un papel en medio. Veo que es un papel rojo y blanco, de estos que están pegados en las botellas de 200 ml de Coca-cola.
Primero pienso que alguien podría haber sacado esos dulces por la noche, y al no terminárselos, los habrían vuelto a poner en un sitio, siendo ésto de muy mal gusto...
Después, cuando veo que la caja está impolutamente colocada, pienso que alguien ha colocado eso ahí para fastidiarme, para molestar, para hacer una broma pesada, o para comprobar si yo estaba atenta y lo quitaba al día siguiente...
Cojo el papel, y lo leo: "Para compartir... con la sonrisa más bonita". :)
Entonces, pienso... que igual alguien lo ha dejado allí a propósito, para que yo lo lea, a modo de bonito detalle, porque sabían que yo y no otra persona, iba a verlo.
O incluso pueden haberlo dejado para hacerme pensar, ingenua, que alguien se ha acordado de mí, sin dejar de ser una broma... Pero con actitud positiva, descarto esa última opción.
 No caigo en quién puede haber sido... no conozco a nadie que tenga en cuenta esos detalles especiales, y menos en el trabajo... :O
Puede haber sido una simple casualidad continuando con mis teorías anteriores, el que haya tenido escrita esa frase, que, curiosamente viene al pelo con la conflictiva sonrisa que me ha acompañado durante mi tiempo de trabajo...

Creer en estas cosas... de las casualidades, de la serendipia... :) 
Cositas curiosas que pasan, sorpresas que te alegran el día :)
Y tras leerlo, de nuevo, sonrisa al canto :)

Querido Papa:

He leído que al nuevo Papa, Francisco, le gustaría conocer la opiníón de la comunidad. Creo que este hombre, desde que lleva en ese puesto (y probablemente también mucho antes de ser mediáticamente conocido), tiene un modo de ver las cosas más lógico, más coherente y más humano que otras posturas dentro de la Iglesia, y eso lo hace más cercano y más querido, o más odiado, según por quién.
Tengo pendiente escribir una carta, no sé muy bien dirigida a quién todavía, con algunas reflexiones y vivencias personales que me resultan incongruentes con la ética o la moral en general, y en concreto, contradicciones dentro de la propia Iglesia, por una situación que me tocó vivir en primera persona.
Mientras tanto, me gustaría simplemente recordar, en estas fechas tan señaladas por la armonía, las cenas de gala, los villancicos y el nacimiento de Jesús, que valores como la bondad y el respeto, están en vigor durante todo el año.
No me parece lógico, que en la cena de Nochebuena, por ejemplo, puedan haber sentados en la misma mesa, cargados con un mismo mensaje de amor para todos, personas de cualquier orientación sexual, de cualquier situación civil, de cualquier nacionalidad, vestidos con la ropa que sea, de edades diferentes, etc. y haya que compartir, y Dios nos quiera a todos, y todo sea tan bonito... Cuando la práctica del resto del año, por la propia Iglesia, es que juzga y critica la homosexualidad, las parejas de hecho, la apariencia física, etc. etc. 
Quizá no he encontrado unas palabras muy profundas o muy correctas para explicar lo que quiero decir, y parezca un poco difuso o confuso, pero a groso modo, esa es la idea...

Deseo, que haya menos hipocresía en esta comunidad, que de una vez por todas seamos todos iguales, y que el amor (amarás al prójimo como a tí mismo) se demuestre y sea superior a cualquier diferencia, a cualquier escritura, y a cualquier opinión.  

miércoles, 25 de diciembre de 2013

25 de Diciembre, re-fun-fun-fuñando

Siempre tiene que haber algún/a cenizo/a que fastidie las fiestas, algún "aguafiestas" (o algún "grinch" también); un señor cascarrabias de estos del cuento de Navidad...
Digamos que estas Navidades, soy yo la que se siente un poco así. Sin intentar fastidiar a nadie, ni quitarle la idea a nadie, pero sin encontrar ese espíritu de la Navidad, sin vivirla, sin tener ese sentimiento navideño... Atragantándoseme en la garganta ese exceso de "dulce" en el ambiente...

Todos los años hay como un movimiento "pro" y uno "contra" en torno a las Navidades, sobretodo en el sentido consumista. Pero, yo me refiero al sentido emocional, espiritual más bien. 



Durante todos los días del año, yo intento ser amable, y a veces parece que desentona con el entorno rutinario. Sin embargo, estos días, compañeros/as que de diario pasan de tí, a los que parece que les molesta la simpatía, o que necesitan un extra en el sueldo para sonreír, van felicitando la Navidad a diestro y siniestro, como si una grabación de una gran superficie se tratase, con la misma entonación cada vez que repiten la frasecita "Feliz Navidad, Feliz Navidad"...  No paran de hablar de lo que han bebido, casi todas las conversaciones se centran en los desfases acontecidos la noche anterior... O bebidas y trajes sexys, o cenas "super-armoniosas" y de familias perfectas con todo detalle incluído... Nunca había tenido este punto de vista, nunca lo había visto de esta manera... tan FALSO todo... :( Puedo ser un poco más tolerante durante todo el año, dejar pasar algunas cosas... pero justo en Navidad, es cuando menos hipócrita me gusta ser.
Me ha sorprendido que personas ateas, que personas que blasfeman frecuentemente, griten a viva voz "Feliz Navidad".  Es más, he llegado a recibir whatsapp de felicitaciones por Navidad de personas que claramente no tienen a Dios en sus creencias, (no ese Dios o no de esa manera), que están en contra del consumismo, etc. Probablemente querrían decir "felices fiestas", y eso sí lo entendería.

En la Navidad, se celebra el nacimiento de Jesús, el hijo de Dios. Yo me pregunto varias cosas....

1. ¿Por qué viene en rojo en el calendario? ¿Por qué es fiesta en todo el país? Si se trata de una fiesta religiosa... ¿acaso no somos un país laico? (Es muy distinto el día de Año Nuevo, porque ese día es Año Nuevo para todos, puesto que se supone que usamos el mismo calendario).

2. Quien no sea religioso... ¿por qué tiene que disfrutar también de la fiesta? Es injusto. Si, por ejemplo, es mi cumpleaños, y no el tuyo, lo celebro yo, y no tú. Tú celebrarás el tuyo, cuando sea. Al igual que cuando algunas personas hacen el Ramadán, pues lo hacen sólo las que creen en ello, las que no, no.  Yo no comparto lo que significa la fiesta, pero me "ferio" el día así como así... es decir, a la fiesta me apunto. No me parece justo. Y del mismo modo, tendría que ser fiesta entonces para cuando se celebren fiesta de otras religiones, si somos plurales...

3. Aunque cada uno celebre las fiestas como quiera, si se trata de la Navidad, ¿habrá que celebrar lo que es la Navidad? Es decir, por ejemplo, en un bautizo, no vamos a llevar al bebé al cementerio en una caja, ¿no? O en un entierro no vamos a soplar las velas.... Entonces, en Navidad, hay que celebrar, del modo que cada uno quiera, eso sí, lo que es la Navidad, el nacimiento de Jesús. ¿Y en cuántas casa y cuántas personas lo celebran realmente? Este año en concreto, no he oído hablar a nadie de eso. Y, personalmente, no me apetecía felicitarle a nadie que no lo haya celebrado con ese sentido, la Navidad. Los demás somos todos aprovechados que se suben al carro, oportunistas.  
...

He buscado tanto ese "espíritu navideño", esa "esperanza transformadora" de las películas, esa bondad cristiana... que, al no verlo fuera, ni sentirlo dentro de mí misma, tampoco he podido ofrecerlo... 

Así que, un poco más "sosa" de lo habitual, quería haceros mi particular felicitación navideña, que para año nuevo, tendré otra:
HOY OS QUIERO EXACTAMENTE IGUAL QUE EL RESTO DE DÍAS DEL AÑO
OS DIRÍA QUE SI VIVÍS UNA FIESTA, BUSQUÉIS SU SENTIDO, Y LA VIVÁIS Y SINTÁIS DE VERDAD, CON TODA SU ESENCIA. (Y si no la sentís, no falseéis, tenéis la opción de no vivirla).
QUE SE RESPETEN TODAS LAS POSTURAS.
QUE NO OS AVERGÜENCE MOSTRAR VUESTROS SENTIMIENTOS, PERO DURANTE TODO EL AÑO
QUE LA BONDAD NO SE QUEDE SÓLO EN LA MESA DE NOCHEBUENA, 
QUE TRANSFORMÉIS LOS BUENOS DESEOS EN BUENAS ACCIONES
QUE RECONOZCÁIS Y APROVECHÉIS QUE CUALQUIER MOMENTO SEA BUENO PARA BESARSE, PARA REGALAR Y PARA COMPARTIR :)


viernes, 20 de diciembre de 2013

Buscando lo positivo de cada uno

¡Hola hola!
Para nada he olvidado que tengo un blog... jeje pero otros asuntos prioritarios han ocupado mi tiempo, sorry! Aunque he pensado mucho en vosotros :)
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Ya está aquí la Navidad, y con ese motivo, espero publicar algunas entradas.
La primera, ésta, a raíz de un enlace que he visto en el muro de un amigo, sobre el artículo de un psicólogo alemán experto en traumas, comentando un anuncio español, del año pasado por estas fechas.
Léanlo, si quieren. http://www.eldiario.es/zonacritica/Espana-Campofrio-hundira-miseria_6_81601844.html

Y aquí está el anuncio de este año


 


Omitiré temas que se pueden tratar sobre la ética de la empresa anunciante, sobre su situación legal, sobre el consumo de animales, si se trata de optimismo barato, si venden una mentira, si es incluso xenófobo para quien entienda que se minusprecia al resto de nacionalidades por no tener las mismas características, si se trata de nacionalismo o patriotismo, para otros gustos es patético, etc.

Me voy a centrar en la actitud.
¿Habéis leído el artículo de arriba? Pues bien, yo no creo que se tengan que cerrar los ojos y mirar para otro lado, ni que negar la realidad, ni mucho menos. Hay que intentar solucionar los problemas, plantar cara. Estamos jodidos, sí, así sin comillas ni nada. Jodidos de verdad, y cada vez más. Hay gestiones, cosas, decisiones, que algunos tomaron incorrectamente, y ahora otros muchos pagamos esas consecuencias. (Justos por pecadores, como suelen decir). Las familias españolas estamos viviendo situaciones cada vez más delicadas. Y cierto es que se nota en el ambiente: en los bares, en los comercios, en la calle, en el humor de las personas, en las tensiones interpersonales, ...

Pero, pienso que esto es como todo en la vida. Si tu vida es una mierda, ¿vas a estar amargado todo el día?
Es decir, si no tienes trabajo, por ejemplo, ¿vas a poner en tu currículum: "estoy amargado, llevo tiempo sin trabajo, está todo muy mal, lo veo todo muy negativo, seguro que me dan un trabajo de mierda, me cabreo de seguida..."?
Por ejemplo, si buscas compañía, ¿vas a salir con cara de rancio, a contarle nada más que tus penas a la gente, como si cada uno no tuviera en su casa bastantes problemas?

No sé... no creo que estén vendiendo algo que no hay. Todo el mundo sabe la situación de España. Pero también es cierto ese carácter humilde, familiar y cercano, ese humor que nos caracteriza de alguna manera (y aún así ya sabemos que generalizar es un error, porque tampoco tod@s l@s españoles somo así) (¡Ah! Y al menos, están hablando de sentido del humor, y de humoristas, y no todo se reduce a la selección española, los futbolistas o el mundo del deporte, como otras veces, y eso que no tengo nada en contra del deporte).
Al igual que en un currículum, o en una cita, tenemos que saber resaltar lo bueno de nosotros. Lo malo ya lo sabemos, tampoco lo ocultamos. Pero de qué sirve estar todo el día cabreado, de mal humor, negativo, criticando, quejándose, incluso a veces usando el victimismo...
Y ojo que no digo que creamos ni creemos entre todos un mundo "rosachachiguaymundosdeyupi" (palabreja dedicada a Sole ;)).

También hay otras corrientes de la psicología, (discúlpenme, pero yo no soy psicóloga y no recuerdo el nombre, igual algun@ sabe de lo que hablo) que creen que el pensamiento positivo atrae cosas positivas, por explicarlo de alguna manera. No creo tampoco que sea una ciencia cierta, pero la energía atrae a la energía. Si sólo recibimos energía negativa, y damos energía negativa, nunca cambiará. Si recibimos energía negativa, la gestionamos, y transformamos/enviamos un poco de energía positiva, algo está cambiando, no sólo en nosotros mismos, sino también en quien la recibe de nosotros, y las ruedas empiezan a contagiarse. ¿O esto también lo ven como una venta de humo?

Os dejo abajo unas frases relacionadas que he encontrado, ¡qué casualidad! ninguna de un español... si sabéis de alguna, "porfa", os agradecería mucho que la compartierais. ;) Lo más parecido, quizá, sea el refrán "al mal tiempo, buena cara".

"La actitud positiva quizás no resuelva todos los problemas, pero hace que resolver cualquier problema sea una experiencia mucho más agradable"- Grant Farley

"Los pensamientos te llevan a tus propósitos, tus propósitos a tus acciones, tus acciones a tus hábitos, tus hábitos a tu carácter, y tu carácter determinará tu destino". - Tyron Edwards

"Tu actitud negativa o positiva ante los hechos, determina los efectos para tí. Todo lo que se piensa, sintiendo al mismo tiempo una emoción, es lo que se manifiesta o se atrae. Es absolutamente imposible atraer algo que no encuentre ya su correspondencia en nosotros." - Conny Mendez




jueves, 28 de noviembre de 2013

Haberlas Hailas....

A propósito de Halloween... estuve yo pensando en por qué cuando alguien hace cosas malas, o es mala persona, se dice "qué bruja es...".
Y es que, claro, estamos acostumbrados a ver las brujas como las malas de los cuentos, de las películas (qué sería de ellas sin "los malos"), y así mismo lo aplicamos a la vida real: brujas verdes, narigudas, cejudas, con berrugas, con risas estridentes...
Las de la realidad, no necesariamente son así.
Pueden tener un cuerpo de escándalo, y simplemente ser muy "h.... de p..." (y que conste que no me gusta nada nada nada esa palabra, pero entendedlo como la expresión que es, como si nos "puteasen"/fastidiasen mucho), con mala fé dentro. A veces más "sirenas" (mitológicamente hablando) que brujas por lo embaucadoras...
Sin embargo, me parece que eso es como envenenar la figura de las brujas, que por otra parte tanto me gusta, como sanadoras, como chamanes, como curanderas, como mágicas, ... Con ese encanto que las rodea...
Y una tercera imagen que se me viene a la cabeza, es la de "brujita sexy", como más comercial y más picante...

Imaginaros, hablando de un sólo ser, por así decirlo, de una identidad, "LA BRUJA", se nos ocurren como tres facetas, tres personalidades, o tres figuras que pueden representarlo. O posiciones donde con la influencia de nuestra imaginación, podemos situarlas, siendo lo mismo, en algo bueno, algo malo, o algo morboso...
Y es que, lo desconocido, nos puede dar miedo, nos puede dar esperanzas, o nos puede dar morbo...
Esto ocurre en la vida real, con todas las personas. Cada uno somos como somos. No se puede generalizar. Ni todas las brujas son iguales, ni todas las personas son iguales. Ni todas las mujeres son brujas...jeje.
Pero, como dicen por Galicia, "haberlas hailas", y yo me alegro.




viernes, 15 de noviembre de 2013

Fábula de la serpiente y la libélula

Estos días he encontrado por separado una imagen y una historia, a las que encuentro mucha relación, y quería compartirlas con vosotros. Espero que os gusten. ¡Nunca dejéis de brillar! Ni intentéis quitarle el brillo a nadie, cada cual tiene uno especial.


Cuenta una fábula que en cierta ocasión una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga; ésta huía muy rápido y llena de miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir en su intento de alcanzarla.

La luciérnaga pudo huir durante el primer día, pero la serpiente no desistía, dos días y nada, al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga detuvo su agitado vuelo y le dijo a la serpiente: ¿Puedo hacerte tres preguntas?

- No acostumbro conceder deseos a nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar, respondió la serpiente.

- Entonces dime: ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
- ¡No!, contestó la serpiente.
- ¿Yo te hice algún mal?
- ¡No!, volvió a responder su cazadora.
- Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
- ¡Porque no soporto verte brillar!, fue la última respuesta de la serpiente.

Muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en situaciones donde nos preguntamos:
¿Por qué me pasa esto si yo no he hecho nada malo?
Sencillo... porque hay algunos(as) que no soportan verte brillar.

La envidia es uno de los peores sentimientos que podemos tener.
El hecho de que envidien tus logros, tu éxito, etc., ¡que envidien verte brillar! te va a afectar en más de una ocasión, pero cuando esto pase, ¡no dejes de brillar!
Continúa siendo tú mismo(a), sigue dando lo mejor de ti, sigue haciendo lo mejor, no permitas que te lastimen, no permitas que te hieran... ¡Sigue brillando y no podrán tocarte!, porque tu luz seguirá intacta, porque siempre habrá quien te apoye, porque tu huella permanecerá, porque el recuerdo de lo que fuiste e hiciste quedará, ¡pase lo que pase!

DESCONOCIDO


Justo esta semana un compañero me hablaba de que la gente intenta herirte cuando te tienen envidia... ¿Envidia por qué? Cada uno sabe lo que tiene y lo que no tiene, lo que es y lo que no es. Todos tenemos cosas de las que sentirnos orgullosos, éxitos, y otras de las que arrepentirnos o preocuparnos. Si conocieran cien por cien nuestra situación, quizá no nos envidiaríamos tanto, o si realmente fuésemos cien por cien felices, o lo tuviéramos todo, igual esas personas que lo envidian, no hubieran hecho todo lo que uno ha hecho para conseguirlas (esfuerzos, sacrificios, etc.) "Lo único que cae del cielo, es la lluvia"
Y en caso de envidiar nosotros algo que nos es ajeno, deberíamos preocuparnos por alisar y embellecer nuestro propio camino. Cada cual, dedicarse al suyo, pues los gustos, las circunstancias, las situaciones, las influencias, las decisiones tomadas, etc. son distintas para cada persona, y por eso no podrá haber dos caminos exactamente iguales, dos vidas exactamente iguales. 

jueves, 7 de noviembre de 2013

Ave nocturna

Era primeros de Octubre. Salí tarde de trabajar. Esos momentos "mágicos", después de las doce de la noche, y antes de la una del día siguiente, son "la hora cero", cuando más respeto me da conducir...
Por entonces, ya anochecía antes, y también se notaba que el frío estaba llegando poco a poco. Algún banco de niebla baja sorprendía en mitad de una recta, o al girar una curva.
A esas horas, poca gente transitaba por aquella carretera secundaria. De hecho, no recuerdo si en esa ocasión me crucé con uno o con ningún vehículo que, en el mismo o en el sentido contrario, compartiera esa nacional que unía pueblitos tan pequeños. Lo cual, el hecho de que nadie más lo viera, hace que esto fuera algo más "increíble". 

Estaba algo cansada, pero no demasiado somnolienta. Aunque para evitar una cabezada o un silencio incómodo que le diera rienda suelta a mi cabeza para pensar en misterios, iba acompañada de música. 
Llevaba las largas, para visualizar mejor el camino y romper con la oscuridad desde una mayor distancia, alternando con las cortas para curvas, cambios de rasante, zonas de niebla, o con mejor visibilidad. Lo común. 
Hasta ahora, ningún animalejo se había cruzado en mi camino por esas carreteras, a excepción de algún conejo, alguna liebre, o como mucho algún ratoncillo. Pero, esa noche, para mi sorpresa, "se me apareció" (o yo se le aparecí) o "encontré" (no sabría bien qué término utilizar...), uno muy especial. 

Faltaban apenas 20 km para llegar a casa, tan sólo una aldea y un paraje, y el próximo pueblo sería mi destino. Estaba en una recta, cuando, a lo lejos diviso que hay algo en mitad de mi carril. Pensé que podría ser una liebre o un conejo, o cualquier otro animal similar. Parpadeé intermitentemente con las luces del coche unas cuantas veces, pero no reaccionaba.

Conforme me iba acercando, seguía alternando las luces, y frenando. Ese animal parecía más grande que lo que había pensado en un principio, pero aún no sabía qué era. Me resultaba muy extraño que no reaccionase, pero advertí que su cabeza no estaba mirando hacia mí; yo no veía el brillo de sus ojos, y por eso mis luces no le molestaban. ¿Estaría sordo/a? ¿Estaría herido/a?

Cada vez estábamos más cerca, y él/ella no reaccionaba... por lo que reduje la velocidad todo lo que pude, intentando evitar un choque, atropello, o cualquier cosa parecida. 

Oh sí, era bastante más grande que un conejo. Aún permanecía parado/a. Podía verle el cogote. ¿Eso eran plumas? Tenía forma de ave. Era un ave. Su figura se parecía mucho a la familia de los búhos, con una cabeza redondeada.
Empecé a pitar, para que se desplazase, andando, volando, como quisiera, como pudiera... Pero nada de nada. No reaccionaba... 

Frené mi coche ya de una vez, en seco (dentro de que ya llevaba una velocidad muy reducida).
Estaba ahí totalmente parada en mitad de la carretera.
Desde que comencé a frenar había bajado la música, casi por inercia, para dedicar toda mi atención a la vía, y al momento, por lo que el silencio ahora sí me acompañaba, arropando esa insólita escena para mí, junto con la oscuridad y el frío de la noche. 

Paré muy cerca de él/ella, casi justo en los límites de lo que llamaríamos el "espacio personal". Me incliné un poco esperando ver algo más. Su tamaño llegaba a la matrícula de mi coche. Tenía como un plumaje marroncito. Permanecía ahí, sin inmutarse ni con mi presencia, ni con mi cercanía. Quieto/a, inmóvil. Yo dejé las mínimas luces encendidas para no molestarle tanto.  
En esa corta distancia, me parecía inminente que el animal girase su cabeza, y encontrarme de frente unos enormes e impactantes ojos. ¿¡Ojos de búho!? Eso es lo que esperaba.
Es cierto que he observado por el día varias veces en esa zona algo parecido a un halcón surcando el cielo a su antojo, como dueño y señor del territorio; pero, en esta ocasión, mi vista quería reconocer el borde de unas pequeñas y puntiagudas orejitas de búho...
Aguantaba expectante para aquel instante, mientras pasaban los segundos... Deseaba ya encontrarme con esos ojos, ver su tamaño, su pico, comprobar si su pechera era blanca...

De repente, el animal desplegó a la par sus alas, en un gesto firme de grandiosidad, rompiendo con aquella paralizada escena, rasgando la quietud de aquel cuadro nocturno, como poniendo fin a un hechizo, mostrándome su envergadura. Y se dignó a alzarse en vuelo, ¡sin mirar atrás! Me dejó sin ver su mirada, esos ojos, enormes ojos que llevaba imaginando y esperando desde el primer momento en que vislumbré su figura...
Ahora me faltan adjetivos para calificar su vuelo, pero en ese momento, me asombró su magnificencia, su majestuosidad...
Salió volando en oblicuo hacia delante, permitiéndome ver sus alas extendidas a través de la luna delantera por muy poco tiempo, y se perdió entre la oscuridad... 

Fue entonces cuando retomé mi camino, "flipando" todavía, boquiabierta por aquel momento fastuoso que la naturaleza había puesto en mi camino, digno de cualquier sueño o fantasía, por la hora que era, y por toda la simbología que quienquiera puede adjuntarle. Pues el búho se considera en algunas culturas o tradiciones un elemento de suerte, superstición, augurios, etc.  

Es una pena que, esos segundos que ahora describo y pueden parecer más largos, al igual que a mí se me hicieron en cierto modo largos, fueron breves en realidad, y por tiempo, y por precisamente ese estado de asombro-sorpresa, incredulidad-confusión, junto con el juego de luces y sombras, y medio sueño-cansancio, no pudiera fijarme en más detalles para definirlo mejor... Lo lamento.

Pero me gusta guardar la vivencia como algo impresionante, impactante si queréis, como un momento de esos que me gusta compartir, y más con personas que sé que aman estos momentos que nos sorprenden, tanto o incluso más que yo. :) :) :)

Días después, comenté aquel acontecimiento con algunos conocidos. Algunos, me dijeron que podría ser un chotacabras, porque suelen hacer sus nidos a nivel de suelo. Pero busqué información en internet, (y aparte de encontrarme con "cuarto milenio"), son demasiado pequeños, y tienen una cabeza demasiado pequeña y nada redondeada comparada con el ave que yo ví... Si bien el plumaje podría tener algo que ver... 
Otra persona me dijo que podría tardar en irse, como buen depredador nocturno, si tenía algo entre sus piernas, como si hubiera cazado algo... Pero yo no le ví nada entre las piernas, ni estaba comiendo, ya que su cabeza permanecía fija en la misma dirección, no estaba picoteando nada... y en todo caso pienso que hubiera huído con su presa para que no se la quitaran...
Y finalmente, un compañero que comparte esa carretera casi a diario, me dijo. "¿Por esa zona? ¿Uno así, grandote? Sí, claro, yo le he visto algunas noches por ahí"... Supongo que es ese...
¡Vaya! Osea que no he sido la única. Existe... :)

Me quedé con la duda de saber qué animal era... Pero de momento, ese misterioso animal, que por lo visto ronda aquella zona cerca de la aldea, para mí será, al menos, y de momento... "El guardián de la noche"...
  

lunes, 4 de noviembre de 2013

Escapada mental

¡Qué chiquitico se me ha quedao' Octubre! ...  :(
Tenía muchas cositas que me hubiera gustado compartir, pero hasta ahora no me he sentado frente al ordenador, y algunas ya se me han perdido por la cabeza... ay ay, jeje.

Y es que el tiempo pasa volando... O bueno, volando no, pero a veces las personas pasamos tanto tiempo "viviendo deprisa", repitiendo las rutinas tan cronometradas, cuadriculadas y aceleradas, separados de una vida "natural", intentando alterar incluso ritmos biológicos, desapercibiéndonos de algunos aspectos esenciales ( entendiéndose por eso la "esencia" de las cosas)... que te das cuenta de que pasa el tiempo cuando ves que tus uñas ya necesitan cortarse, si es que no te las has mordido ya por el estréss... y ni para cortarlas tienes tiempo, porque siempre tienes otras cosas que hacer. Ni qué decir tiene, para tomar un café con un/a amigo/a...
O cuando te baja la menstruación y piensas, "¡ostras!, ¿ya ha pasado un mes?".
O cuando llega la factura de la luz y dices "¿ya? ¿otra vea? ¿ya han pasado dos meses?"
Pero sobretodo, yo creo que cuando más te das cuenta es cuando llevas, aunque sean sólo un par de semanas, sin ver a un/a pequeñajo/a ( a tu hijo/a, sobrino/a, primo/a... ), y te sorprendes porque parece que ha crecido un montón... Es, como si te dieras cuenta, justo en ese preciso momento, de que te estás perdiendo muchos momentos...
Te enterneces un poco... Pero tras irnos a dormir con esa pequeña reflexión, preguntándonos si vivimos para trabajar o trabajamos para vivir, si estamos pasando demasiado tiempo fuera,  en cuáles son nuestras prioridades, si lo estamos haciendo bien, a dónde vamos por este camino, si es el que camino que realmente queremos... Al día siguiente, suena el despertador, y de nuevo más de lo mismo.

El otro día, estaba en el trabajo colocando unas cajas, como parte de mis tareas diarias, cuando descubrí dentro de mí misma, en mi paladar, el sabor amargo del café, que no es santo de mi devoción, pero al que llevo un tiempo aficionada por intentar mantenerme más despierta, en la búsqueda de su efecto activo.
Ahí agachada, de repente, notando ese sabor amargo como si de reflujo se tratase, con la boca seca y la saliba pastosa, deseando terminar la faena, mirando el reloj de reojo para que por fin terminasen las incontables horas, ... me trasladé a un escenario mucho más lóbrego, como mi fantasiosa imaginación acostumbra a transportame de vez en cuando, y a lo que estoy agradecida, aunque parezca un poco locura.
Me sentía, no sé por qué (porque nunca he sido como lo que imaginaba, y por tanto nunca me he podido sentir así, ni podré sentirlo fehacientemente), como un hombre de unos 40-50 años, cansado, en un despacho, a altas horas de la madrugada. Tenía a mis espaldas un sencillo ventanal, algo más grande que una ventana normal. Permanecía sentado, en una vieja silla giratoria, con unos estrechos apoyabrazos, pero con un gran respaldo, ante una mesa donde tenía muchos documentos, bolígrafos, un teléfono o dos, y un ordenador, que recuerde. La noche estaba ahí fuera, y yo ahí dentro, intentando quizás descifrar algún caso, o que me cuadrasen algunas cuentas, o intentando levantar un negocio que no ha ido muy bien, o terminando algún encargo, ... No lo sé, pero en cualquier caso, no parecía muy contento, como si estuviera allí por obligación.
Estaba fumando. Ese sabor a alquitrán que tanto acompaña al del café, estaba aparcado en mi boca. Y ese cigarro colgando de mis labios, que parecía que ni fú ni fá me hacía, sino que más bien estaba ahí como una de esas rutinas de las que hablaba antes, que adquirimos a veces sin querer, intentando distraernos, usándolo como excusa para hacer un descanso.
Aparte de la negrura de la noche, dentro del despacho también había oscuridad, excepto por el pequeño foco de una lámpara que apuntaba al centro de la mesa, por donde aparecían y desparecían los caminos del humo entre la luz y las tinieblas.
Sí, parecía aburrido y cansado. No sé si del trabajo, o de la vida. Aceptando que eso era así, y que seguiría siendo así. Me sentía... insípido, si es que un sabor puede definir un estado de ánimo... Como si el tabaco y el café hubieran aburrido (perdón por repetir)  a mis papilas gustativas, las hubieran saturado, colapsado, y no pudieran apreciar ya ningún otro sabor...
Era como si estuviera acostumbrado a que la noche me pillara en aquella habitación, y mi piel llevara mucho tiempo sin recibir la luz natural del sol, o mi olfato estuviera castigado sin poder disfrutar de los olores del viento en pleno campo... Incluso, me atrevería a decir que se notaba la ausencia de una vida social, y la tristeza o aceptación de perder mucha vida familiar...

Vaya usted a saber por qué estuve allí... Pero ya regresé, y aunque cada vez que ese sabor venga a mí, lo recuerde, espero no estar mucho tiempo por allá...

Os invito a llevar esas reflexiones más allá el ratito de antes de dormir... Buenas noches ;)

martes, 22 de octubre de 2013

"Te deseo lo suficiente"

¡Hola! Os dejo por aquí un texto que me he encontrado en varias ocasiones, y cuya parte final es muy bonita, para compartir! :) Espero que os guste. ¡Buenos deseos para tod@s vosotr@s!

Hace poco tiempo cuando estaba en el aeropuerto escuché por casualidad a una madre e hija que se estaban despidiendo. Cuando anunciaron la partida del vuelo ellas se abrazaron y la madre dijo:

- "Te amo y te deseo lo suficiente".

La hija respondió:

- "Madre, nuestra vida juntas ha sido más que suficiente. Tu amor es todo lo que he necesitado. También te deseo lo suficiente". Ellas se saludaron con un beso y la hija partió.

La madre pasó muy cerca de donde yo estaba sentada y noté que ella necesitaba llorar.

Traté de no observarla para no invadir su privacidad, pero ella se dirigió hacia mí y me preguntó:

- "Alguna vez se ha despedido de alguien sabiendo que era para siempre?".

- Sí, lo he hecho - respondí.- Perdón por preguntar - contesté -, pero ¿por qué esta despedida es para siempre?

- Yo soy una mujer vieja y ella vive muy lejos de aquí. La realidad es que su próximo viaje será para mi funeral, dijo.

- Cuando se despidió de ella escuché que le dijo "te deseo lo suficiente". ¿A qué se refiere?

Comenzó a sonreír. Eso es un deseo que hemos transmitido de generación en generación. Mis padres solían decirlo. Ella hizo una pausa y miró hacia arriba como si tratara de recordarlo en detalle, luego sonrió aún más.

- Cuando decimos "Te deseo lo suficiente", deseamos que la otra persona tenga una vida llena de sólo lo suficientemente bueno para vivir.

Entonces, dirigiéndose hacia mí, ella compartió lo siguiente como si lo estuviera recitando de memoria:

"Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante",

"Te deseo suficiente lluvia para que aprecies aún más el sol" ,

"Te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva"

"Te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes"

"Te deseo que tengas suficientes ganancias que satisfagan tus necesidades"

"Te deseo suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees."

"Te deseo suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas".

Luego ella comenzó a llorar y se alejó.

Se dice que toma un minuto encontrar a una persona especial, una hora en apreciarla, un día para amarla, pero una vida para olvidarla.

Toma el tiempo necesario para vivir. A todos mis amigos y seres queridos,

LES DESEO LO SUFICIENTE!!!

DESCONOCIDO

lunes, 16 de septiembre de 2013

Do you speak english??

Llevo todo el día con esta canción en la cabeza... ¡La he estado tarareando y cantando a trocitos desde esta mañana!



Normalmente no me entusiasma la música en inglés, pero este clasicazo penetra en cualquiera, no me digáis que no emociona...
Además, hoy estoy especialmente orgullosa y contenta de haberme comunicado inesperadamente con varias personas desconocidas en inglés, y entendernos, poder mantener una comunicación, un diálogo real, improvisando en el momento, fluyendo... Al fin y al cabo, eso es lo importante, y no un título o dos... :)
Esta canción, me gusta, además de la parte romántica y musical, porque nos recuerda la "s" de la tercera persona... jejeje.

Y otra cancioncita que os voy a dejar por aquí, en inglés, que me encanta y que suelo escuchar en la ducha, es esta ¡¡del grandísimo James Brown!! "I feel good" Y que anima un montón ;)

En directo

¡¡Espero que las disfrutéis!!

domingo, 15 de septiembre de 2013

No se puede vivir del amor...

Ojalá se pudiera... porque así quizás muchas personas podrían pagar sus deudas, "truequear" por bienes y/o servicios... pero no ... no se puede "vivir del amor"... y quizá eso refuerce la idea de que hay que cosas que tienen valor, pero no todo tiene un precio...
Pienso en aquellas personas enamoradas, que respiran amor, que se alimentan del amor,... sin poder sostenerse realmente...
No se puede vivir del amor, aunque sí se pueda, vivir con amor... porque hay mucho amor por dar...

No se puede vivir del amor, 
no se puede vivir del amor 
le dijo un soldado romano a Dios. 
No se puede vivir del amor. 
No se puede comer al amor, 
las deudas no se pueden pagar con amor. 
Una casa no se puede comprar con amor, 
nunca es tarde para pedir perdón. 
No se puede, no se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor. 
Lo dijo la chica que te dijo que no, 
no se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor, 
una guerra no se puede ganar con amor 
lo dijo Romeo a Julieta en el balcón. 
no se puede vivir del amor. 
¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? 
¿Por qué cantamos canciones de amor? 
Si suena mal y nunca tienen razón, 
no se puede vivir del amor. 
No se puede, no se puede vivir del amor, 
no se puede vivir del amor. 
No todos los problemas son sexo, drugs & rock and roll 
no se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor, 
no se puede vivir del amor 
le dijo un soldado romano a Dios. 
No se puede vivir del amor. 
Que difícil que es vivir sin amor 
pero sin fortuna es mucho peor 
lo dijo Pepe por televisor 
No se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor. 
Ni de las drogas, las mujeres y el doctor 
No se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor. 
Es tan fácil perder la razón, 
no se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor. 
No se puede cantar por amor. 
Me metí por vena una botella de alcanfort 
y me olvidé la letra de esta canción 
No se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor. 
Lo dijo Romeo a Julieta en el balcón. 
no se puede vivir del amor. 
Nunca es tarde para pedir perdón 
No se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor. 
No todos los problemas son sexo, drugs & rock and roll 
no se puede vivir del amor. 
No se puede vivir del amor, 
no se puede vivir del amor 
Es tan fácil perder la razón, 
no se puede vivir del amor. 
No se puede, no se puede vivir del amor, 
no se puede vivir del amor. 
Es tan fácil perder la razón, 
no se puede vivir del amor.

Buscar magia en la rutina diaria

Buscarla, o ¡¡simplemente encontrarla!! Porque ahí está. Y algunos de esos "momentos" o "encuentros mágicos", ¡¡me gusta compartirlos por aquí!! :) ¿¿Os animáis a compartir alguno??